La metodología OKR, que todas las empresas pueden aplicar

La metodología OKR, son las metas genéricas y muy retadoras con resultados a tres meses vista que permite vincularlas a de manera fácil y cuantificables en las acciones que está llevando a cabo para alcanzar una meta.

Esta metodología de trabajo se conoce como OKR (siglas de Objectives and Key Results, que se traduce del inglés como objetivos y resultados clave) y es una forma sencilla pero potente de organizar los departamentos de una compañía de acuerdo con su estrategia.

El objetivo en el ejemplo mencionado es la internacionalización. Y los resultados servirán para medir el éxito del plan. Para ello, cada una o dos semanas, los responsables de los equipos se reunirán con los trabajadores para hacer un seguimiento e introducir las modificaciones necesarias. Al final del trimestre —el horizonte temporal que suele imperar en esta metodología— evaluarán los resultados sin necesidad de cumplir con el 100% de lo propuesto. Es más, esta forma de trabajar considera válido alcanzar el 70% o el 80% de lo fijado.

Siguiendo con el ejemplo anterior, al objetivo de tener presencia en el extranjero se pueden sumar otros que difieran por completo, como mejorar la percepción que el cliente tiene de la marca o iniciar un proceso de digitalización en la empresa, que llevarán aparejados sus correspondientes resultados cuantificables. “La metodología OKR no evalúa el desempeño de los trabajadores a título individual y los resultados no van ligados a la remuneración en forma de bonus”, señala López. Este experto apunta, además, que no hay competencia entre departamentos, sino colaboración. El equipo de ventas conoce los OKR que se ha fijado el departamento financiero y así con el resto de áreas que forman una empresa.

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